lunes, 24 de diciembre de 2007

El derroche de la Junta Central Electoral

Julio César Castaños Guzmán
Luis Arias.

Roberto Rosario.

La Junta Central Electoral (JCE), en plena crisis económica, gasta 23 millones de pesos en canastas navideñas.



Por Raúl Germán B.
Raulgerman78@yahoo.es

SANTO DOMINGO OESTE.- La Junta Central Electoral, la encargada de organizar y darles reconocimiento al próximo presidente y vicepresidente de la República Dominicana en las elecciones del 16 de mayo 2008, no escapa, tampoco, de los escándalos que envuelven al Estado dominicano.

No se justifica que la JCE gastó, mejor derrochó, más de 23 millones de pesos (unos 700 mil dólares) en canastas navideñas para más de cuatro mil empleados y para periodistas.

Según la publicación que hizo, el 19 de diciembre, el periódico Diario Libre, el presidente de la Cámara Administrativa de ese organismo, Roberto Rosario, ordenó la compra de 5 mil 200 canastas SIN UN CONCURSO previo (a tres empresas). Las leyes dominicanas obligan a que todas las compras que realiza el Estado se deben hacer por concursos.

Desde aquí, jamás, nos oponemos al derecho que tienen los empleados de la JCE a que se les den sus canastas, pero si reprochamos la suma tan abultada, y que no se llamó a un concurso, como certifica el medio que ya citamos.

Lo penoso de este hecho es que el señor Rosario se niega a dar detalles acerca de ese gasto. Tal parece que él piensa que esos recursos salieron de sus bolsillos. ¿Verdad Roberto Rosario? Esa misma institución alega que está en crisis económica.

Pero eso no es nada, el presidente de la JCE, Julio César Castaños Guzmán, defendió esa barrabasada con el argumento de que en esa dependencia no trabajan animales. Por si los lectores no entienden, la JCE tiene más de un presidente. Otra animalada.

Eso es penoso que un hombre con tantas luces académicas diera una respuesta de un descerebrado. Solamente debió aclarar, si ese proceso fue legal, para que la ciudadanía valorara esa compra.

Y lo lindo del caso es que esos patriotas, los jueces, cuando se vayan a sus casas, hay que pensionarlos con lujosos salarios, los cuales contrastan con el tiempo que duran sus funciones en la JCE (la mayoría 4 años).

Hay empleados del Estado que laboran por 30 ó 40 años y se van a sus casas con pensiones de dos mil pesos, y estos "patriotas" hay que buscarles cientos de miles de pesos. Qué justo es mi país.

Me recuerdo que el presidente de la JCE, Luis Arias, en las elecciones congresales y municipales del 2006, al año de salir de ahí lo nombraron embajador dominicano en Canadá

En esas elecciones hubo todas las acusaciones de fraudes en contra de muchas de las autoridades actuales, las cuales guardan vínculos o son del partido de gobierno, el la Liberación Dominicana.

Desde el punto de vista de la ética y la moral, ese señor no debió tomar ese cargo. Son muchos los que dicen que esa fue su paga, ese es su precio, según añaden. Pero que corra la bola.

En nuestra sociedad, solamente valen los hombres y las mujeres que amasan dinero, no los que amasan honestidad, seriedad, talento académico.

Así, yo, no quiero nada. Por suerte hay un Dios en el cielo, el Justo Juez. Estos mequetrefes que abundan en todos lados, algún habrá que pasarles cuentas. No será aquí, ni allá. No hay justicia social en parte.

Y por último, los periodistas que se acostumbran a recibir canastas, carros y otros de los políticos y de sus fuentes, les escribiré textualmente lo que dice el manual del periódico colombiano El Tiempo:

“Ningún periodista de El Tiempo puede, en ninguna circunstancia, aceptar regalos o dádivas de una fuente informativa. Todos los obsequios que puedan llegarle de manera espontánea, a la oficina o a la casa, deben entregarse a las directivas del periódico, las cuales procederán a su devolución…

…De esta prohibición se exceptúan los obsequios de valor simbólicos y no comercial que suelen enviar en temporadas en que es tradición el canje de regalos y cortesías, como la navidad, y especialmente si pueden servir para el ejercicio de su profesión, como lapiceros, libretas de notas, calendarios, etc. De esto último no se hacen parte, obviamente, los adornos personales, los licores, las joyas, los objetos decorativos ni los de uso doméstico”.

viernes, 21 de diciembre de 2007

La Universidad Autónoma de Santo Domingo, hacia el hoyo.

Biblioteca Pedro Mir de la UASD .




Por Raúl Germán B.

SANTO DOMINGO OESTE.- Creo que ya entiendo el porqué de la publicación que reveló que todas las universidades de Latinoamérica están muy atrás con relación a las de Estados Unidos, España, Gran Bretaña, Suiza, Holanda, Alemania, Canadá, entre otros.

Lo primero que se destaca, en ese ´ranking´, es la parte académica; la mayoría de las escuelas y facultades de nuestro hemisferio no están actualizadas; sus docentes carecen, en la generalidad de los casos, de una correcta formación académica (en la práctica y en la teoría). Y ese tema lo desarrollaremos después. La UASD no aparece en la tabla de posición de las 100 mejores de América.

Lo que motiva este escrito, y por ese traje esa referencia, es porque en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), la más vieja de América, suceden situaciones como en las comedias de Moliere.

Resulta que en la UASD, desde hace ya varias semanas, no hay papel para imprimir record de notas y títulos. Esto afecta directamente, en especial, a las personas que buscan de forma rápida esos documentos para solicitar becas y para presentarlo ante otras instituciones.

Según mis fuentes uasdiasnas, el papel que se usa para esas impresiones hay que comprarlo en Colombia, y que por negligencia administrativa, aseguran, no se ha traído todavía. Yo quiero saber si cuando viaja el rector de la UASD, Roberto Reyna, no aparece dinero para cubrir sus viáticos; o si cuando lo hacen algunos de sus más cercanos funcionarios. ¿Quién me responde esa pregunta?

Como siempre, las autoridades dijeron que ya todo está normal, para tratar de aplacar tan magno y deprimente escándalo. La nota original salió en el periódico Listín Diario.

Ese ´rankiing´ o tabla de posiciones universitario revela la parte operativa, si se quiere. Lo subliminal de eso está en el sentido de que las universidades, casi todas, y las instituciones latinoamericanas están dirigidas por una partida de ineptos, enanos mentales y descerebrados que no tienen ninguna idea del cargo que ostentan.

La pobreza que hay en Latinoamérica no es de recursos, ni humanos ni económicos, está en las mentes de quienes controlan todo, claro, con extrañas excepciones.

La UASD no se escapa a esa realidad; es una institución la cual hay que hacerle una profilaxis desde quien barre hasta el rector; ya esto no se soporta.

El gobierno invierte, en estos momentos, millones de pesos en el remozamiento de su infraestructura, pero el personal administrativo y académico está muy mal.

Eso se refleja en el hecho que a los docentes de la UASD hubo que obligarlos a que realizaran maestrías para que pudieran quedarse como profesores.

Y de eso vimos tantas cosas extrañas, muchos se inscribieron el la primera maestría que apareció aunque no guardara ninguna vinculación directa con su licenciatura.

A parte de todo, la UASD no cuenta con una matrícula grande de profesores con estudios de doctorados; unos cuantos. Así no se avanza.

Muchos de ellos sólo conocen la realidad que ven en las “cuatro paredes” de la UASD; están de espalda a la sociedad. Por eso cuando los estudiantes egresan de ella los prueban para ver si dan la talla en sus diferentes carreras.

Eso tiene que acabarse, la familia universitaria exige autoridades que cambien ese modo filibustero de manejar los puestos y el presupuesto de la UASD.

Llegará el momento en el cual el Estado dominicano no aguantará y dejará de enviarle los recursos que necesita la academia de estudios superiores para realizar su valiosa función.

Es tiempo de sacar esas polillas y garrapatas que medran en la UASD desde hace tiempo, y lo único que han hecho con mi UASD es enterrarla en un hoyo.

jueves, 20 de diciembre de 2007

La defensa a María Isabel Soldevila es la defensa al periodismo honesto y objetivo.

La maestra María Isabel Soldevila





Por Raúl Germán Bautista.

SANTO DOMINGO OESTE.- Todos sabemos los daños que causó la tormenta Olga en la República Dominicana, especialmente en Santiago de los Caballeros.

Y como es costumbre en ella, la periodista María Isabel Soldevila Brea realizó una investigación al margen de los datos, falsos datos, que regularmente proporcionan las fuentes oficiales.

Ella consultó a señor Scott Braun, un científico de la NASA (son las siglas, en inglés, para la Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio, “National Aeronautics and Space Administration”.

Ese señor confirmó, a través de varios correos electrónicos, que en la República Dominicana había caído 75 milímetros de lluvia entre el 11 y el 14 de diciembre, dato que distaba por mucho del que ofrecieron las autoridades dominicanas (fuente oficial ONAMET, Oficina Nacional de Meteorología): 200 milímetros.

Ante tanta diferencia, Soldevila se sorprendió y le envió varios correos a Braun, y en ningún momento él dijo que esos resultados variaron.

Y como era de esperarse, Soldevila preparó un reportaje acerca de esos datos que ella tenía, los cuales los suministró la NASA, no cualquier entelequia.

Por las implicaciones que representan las revelaciones que ese escrito arrojó; la señora Gloria Ceballos, directora de ONAMET, le escribió a Braun para que “aclarara todo” y para que desmienta, en forma cobarde, a Soldevila y al periódico Listín Diario.

Y esa misma Ceballos, a la que yo no le doy ningún crédito a lo que diga o haga, dijo unos días antes de la tormenta, en el programa radial el Gobierno de la Mañana, que lo que venía para República Dominicana eran “aguaceros débiles y moderados”, razón por la cual Don Álvaro Arvelo, uno de sus integrantes, le preguntó, entonces, el porqué de la reunión, de emergencia, en el palacio presidencial, con el presidente de la República, Leonel Fernández Reyna, un grupo de funcionarios del área contra desastres.

No me sorprende su respuesta (la de Braun), entre bomberos nadie se pisa la manguera, lo que me indigna y hasta me hace pensar que Braun es un charlatán, pusilánime, cobarde y falto de respeto son sus justificaciones, y citamos su correo, en cual envío a Ceballos, traducido legalmente aquí y que ya se publicó:

“Como puede ver, le expliqué a ella por qué el satélite estaba probablemente equivocado y no pudo medir cantidades mayores de precipitación, y no impliqué que había un error en las observaciones reportadas por las autoridades. En el mejor de los casos, sólo espero que la Sra. Soldevila haya mal interpretado mis declaraciones. En el peor de los casos, debería asumir que ella estaba haciendo mal uso de la información que le di para servir a algún propósito de desacreditar al gobierno. Si hubiera sabido cómo la información iba a ser utilizada, no lo hubiera suministrado.

Sinceramente me disculpo por cualquier inconveniente que esto haya causado a su agencia. Por favor déjeles saber a las personas de su gobierno, especialmente aquello dentro del Servicio Meteorológico Nacional, que nosotros no cuestionamos sus observaciones y que yo sólo estaba hablando sobre lo que medían los satélites y no que las mediciones satelitales en modo alguna invalidaban sus observaciones (de hecho, las observaciones de ellos claramente destacan las deficiencias en los algoritmos de nuestros satélites).

Por favor, también transmita a ellos mis disculpas. Sería mi esperanza que la reportera y su periódico retractaran la reseña y publicaran una corrección. Déjeme saber si puedo serle de mayor asistencia en este asunto”.

Scott Braun NASA/FSFC. Code 613.1Greenblet. MD 20771
(301) 614-6316 Scot A. Braun@nasa.gov


La que antecede es una traducción correcta y verdadera de su original en inglés, nada ha sido omitido, hecha a solicitud de la parte interesada, en Santo Domingo, Distrito Nacional, Capital de la República Dominicana, en este 18vo. día del mes de diciembre del año Dos Mil Siete (2007).

Lic. Guillermina Nadal Zayas
Intérprete Judicial

Después de evaluar las declaraciones de él, las que están agrandadas y subrayadas, pienso que Braun no es un científico es un espía que trabaja para la Central Intelligence Agency (CIA).

Es tan “inteligente” que supuso que Soldevila podría utilizar esos datos para servir a alguien y desacreditar al gobierno. Desde allá, él sabe que María u otros periodistas pueden hacer eso. Además, quién le dijo a él que las informaciones se dan a la prensa si se sabe de ante mano que es para algún fin, su misión no es esa, señor Braun.

Por suerte, conozco la familia de Soldevila, una familia honesta. Ella, quien es de mi promoción, una de las más fructífera que escuela o facultad de comunicación social haya graduado. Cuando digo promoción hablo de que estuvimos en aula juntos (Comunicación y Sociedad).

Casi todos los egresados de esa época hemos triunfado en los medios, no por el favor de nadie, el tráfico de influencia o favores sexuales, sino por el talento.

Soldevila es de las pocas periodistas latinoamericanas que yo me siento a leer para aprender y para compartir ideas y estilos. De las pocas que ocupan un cargo gerencial en un medio (Listín Diario) y es directora de la escuela de comunicación de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM), recinto Santo Domingo.

De las pocas que aplica los conceptos de los principales autores de periodismo; una mujer que sería incapaz de retorcer la verdad para favorecer a nadie.

Que al igual que un grupo de nuestra promoción (de la Univerdidad Autónoma de Santo Domingo, UASD), pensamos en la capacitación y en el trabajo honesto. Que hemos mantenido independencia ante nuestros compañeros, fuentes, profesores y superiores.

Para hacer lo contrario, y sé que coincidimos, preferimos que nos pongan en fila frente a las compuertas, en pleno desagüe, de la PRESA TAVERA para que nos lleve el río.

Ella sólo ha investigado acerca del fenómeno, ha demostrado que como dijo Benjamín Bradlee uno, como periodista, no debe dejarse amedrentar; debe desconfiar del poder y de la versión de quien gobierna.

Como bien reconoce la Revista colombiana Semana, en su manual de estilo, no se puede seguir haciendo, en Latinoamérica, un periodismo que solamente publique lo que dicen las fuentes del poder.

Muchos son los “periodistas”, por razones de politiquería, que la están atacando; pero esos mercenarios de la comunicación no tienen moral, preparación académica para hablar de nadie, menos de María.

Eso demuestra en el grado de prostitución en el cual se encuentra el ejercicio periodístico dominicano. El estilo de trabajo de Soldevila contrasta con la forma de ejercicio de la mayoría de los periodistas dominicanos, quienes reciben sus datos de notas de prensas (mal redactadas y las publican así y para colmo la firman…jejejeje…yo me río).

Me tomé este tiempo para escribir eso, por lo que dije el principio: La defensa a María Isabel Soldevila es la defensa al periodismo honesto y objetivo.

Hoy por ti, mañana por mí.
















martes, 18 de diciembre de 2007

Las humillaciones a los periodistas de sociales y espectáculo.













Juan Luis Guerra y su esposa Nora.



Por Raúl Germán.

Fotos de www.masvip.com.do

SANTO DOMINGO OESTE.- En los últimos acontecimientos de corte social y artístico se han suscitado algunos inconvenientes con varias colegas de la prensa social y de espectáculo.

Esto, lejos de contribuir con el buen trato que una fuente debe darle a un comunicador o periodista, raya entre lo ridículo y lo abusivo.

No puede ser que una persona, sea moral o física, invite a un medio de comunicación para que le cubra una actividad (de forma gratuita), y, en el desarrollo de ésta, se traten a los comunicadores como unos lacayos “lambones” (dicho en buen dominicano).

La situación que hacemos mención sucedió en la cena-concierto de gala que organizaron el artista dominicano Juan Luis Guerra y la Fundación Sur Futuro en el hotel El Embajador, el lunes, para ayudar a los damnificados de la tormenta Noel.

Los periodistas se quedaron fuera de la actividad; esperaron por espacio de tres horas antes de que saliera una señorita, o bufona con cara dura y prepotencia, y les dijera: “entren que ya se vaciaron algunas mesas”. Por Dios, como quien dice “muertos de hambre, pasen ahora”. Y el “manjar” que se sirvió para la prensa fue un chimichurri (hamburger).

Los organizadores pensaron que los periodistas que asistieron a esa actividad, la cual costaba 35 mil pesos dominicanos (unos mil dólares americanos, más o menos) fueron a comerse su “majestuosa cena”. No. Ellos fueron a promover su actividad.

A esa falta de respeto y de tacto respondió la valiente y buena profesional Judith Leclerc: “nosotros vinimos a cubrir esto, no vinimos a cenar”.

Obviamente que una respuesta tan decente como la que salió de la boca de ella no se la hubiese dado yo. En el instante había que poner a esa “tartufo o ´tartufa´” en su lugar, pero bueno, yo no andaba.

El mismo Juan Luis Guerra, según expresó, en el programa radial El Gobierno de la Mañana, de la Z 101, el periodista José La Luz manifestó su inconformidad por el trato poco gentil que se le dio a la prensa dominicana e internacional.

En el espacio mencionado se reveló que los comunicadores entraron por la entrada del servicio, no por donde entró la “GENTE”.

Y los medios, en vez de destacar esto, al otro día publican esto en http://www.masvip.com.do/news/126/ARTICLE/1774/2007-12-17.html. Todos halagos, piropos, cosas bonitas. Lo que les tocaba a ellos era el desenmascaramiento.

Recuerden, comunicadores, uno como periodista debe tener independencia ente sus compañeros de trabajo, de fuente; ante sus superiores, ante sus fuentes. Nunca dejen que nadie los humille, USTED ES UN PROFESIONAL.

Concierto de Chayanne.-

Otra disparatada ocurrió en el concierto del señor Chayanne, el cual se realizó el viernes, en la Media Naranja (en el Centro Olímpico Félix Sánchez). Sucede que el “mega artista” no le otorgó entrevista a casi nadie, bueno a dos espacios: Noche de Luz y al “Show del Mediodía”.

Según comentó el organizador del espectáculo, César Suárez, ellos tenían los derechos para cualquier tipo entrevistas.

La periodista Maruchi Vigil solicitó a Suárez que le permitiera una entrevista, y él contestó: “Ellos son los que siempre me han apoyado. No hay entrevistas, además, tú no me apoyaste. Qué me das a cambio”.

Quien le dijo a él que para que un artista conceda una entrevista hay que “apoyar” a ningún promotor con pasarle publicidad gratis en tu medio (que de hecho se lleva millones de pesos de nuestro país).

Eso lo dijo textualmente ese caballero en el Gobierno de la Mañana. Pero fue más lejos, y añadió: “Yo tengo todo el derecho de cobrar por una entrevista (la que se le haría a Chayanne)…si ella (Maruchi) piensa que me gusta, yo debo de estar loco si me fijo en ella”.

Hasta esos extremos llega ese “señor”. Trata de ofender la apariencia física de una periodista, la cual no está en un concurso de belleza, eso pienso yo.

Además, si el fantoche ese de Chayanne no quiere nada con nuestro país a qué viene, a buscar su millonada. Son individuos que no son humilde, se creen que se llevan el mundo por delante, y no es así. Nadie está por encima del poder de Dios.

Yenny Polanco en la Z 101.

Recientemente la colega y amiga Yenny Polanco pasó por las instalaciones del Gobierno de la Mañana, de la Z101, para llevarles algunos regalos, con motivo de la navidad, a los periodistas que laboran ahí.

Ella es la encargada de Relaciones Públicas de una institución del gobierno, y por tal motivo algunas personas piensan que ella maneja las decisiones de sus superiores. No es así.

Pero bueno, lo que no se perdona es que se le haya dicho textualmente esto, la cito: “uno de los integrantes de este programa me dijo que esos regalos me los meta por el hoyo más oscuro de mi cuerpo…y otro lo apoyó, y comentó que yo no sé nada de relaciones públicas.”

Ya entendemos el porqué de tanta violencia intrafamiliar en República Dominicana: desde los medios, los comunicadores, promueven insultos y vejámenes en contra de las mujeres.

Palabras tan abusivas e hirientes que si se respetara la justicia dominicana deberían de someterlos ante los tribunales. ¿Y la secretaría de Estado de la Mujer, bien gracias?, ¿y la Comisión Nacional de Espectáculos Públicos y Radiofonía, bien, durmiendo?

Esperamos que la Asociación de Cronistas de Arte (ACROARTE), el Colegio Dominicano de Periodistas (CDP) y el Instituto de Periodistas Profesionales (IPP) se pronuncien al respecto, de lo contrario tendré que decir que aquí no hay gremios para los periodistas dominicanos, sólo entelequias.

lunes, 17 de diciembre de 2007

Trujillo, sede Congreso APEUCS 2008.














Por Raúl Germán B.
Raulgerman78@yahoo.es


SANTO DOMINGO OESTE.- La ciudad de Ica recibió a las diferentes representaciones del Perú para la Asamblea de Delegados de la Asociación Peruana de Estudiantes Universitarios de Comunicación Social (APEUCS), la cual se desarrolló en el XVIII Congreso de Comunicaciones ICA-2006.

El delegado Apeucs, Henry Cervera Ñique; Milagritos Barboza Mantilla, delegada de relaciones públicas, y el delegado pleno, Luis Jorge Carrión Goicochea, conformaron la comisión de la Universidad Privada Antenor Orrego de Trujillo (UPAO).

Con su esfuerzo, ellos lograron cargos en la Apeucs: vocal norte, supervisión norte y comité electoral.

Presentaron el proyecto “COMUNICACIÓN ESTRATÉGICA PARA UNA SOCIEDAD JOVEN”, nombre para el XX Congreso que se realizará en el 2008.

Los estudiantes trujillanos superaron a la delegación de Huacho 13 votos a favor y 3 en contra.

“Nunca pensamos que ganaríamos estos reconocimientos, ya que aún somos nuevos en esto, pero eso no quiere decir que nos vayamos a dejar, lo vamos a lograr”, indicó Milagritos Barboza Mantilla, delegada de Relaciones Públicas y Supervisión norte”.

Mi opinión.-

De hecho, yo compartí bastante con los estudiantes de Trujillo. Ellos tienen un deseo inmenso por superar todas esas faltas redaccionales con las cuales egresa un estudiante de las diferentes facultades de comunicación social de Latinoamérica.

Ya muchos de los que están terminando sus respectivas carreras tienen un buen dominio en el uso de la lengua (no el lenguaje), factor que le permitirá insertarse, sin problemas, en un medio de comunicación.

En el taller que compartí con ellos noté que lo que se enseña en Trujillo es un buen periodismo, el mismo periodismo que aspiramos que se lleve a todas las aulas.

En el Manual del profesor Eduardo Quirós Sánchez, los estudiantes y profesionales trujillanos encontrarán un verdadero libro de consulta permanente. Es uno de mis libros de cabecera.

Esta nota la saqué de noticiastrujillo.com. Le hice algunos cambios para ajustarla al estilo de mi bitácora. Para ver la nota completa den un clic aquí.

viernes, 14 de diciembre de 2007

La precisión del verbo en el periodismo moderno.

Por Raúl Germán B.
Raulgerman78@yahoo.es

SANTO DOMINGO OESTE.- Entre las cualidades que debe tener la noticia se habla, siempre, acerca de la precisión en su redacción.

Esta “precisión” no se alcanzará nunca si los redactores, comunicadores y periodistas no identificamos, mediante un proceso de investigación, cada elemento semántico que se le atribuye a la “precisión”.

Lo que recomendaremos, para ser más precisos, es, en primer lugar, la utilización del verbo adecuado en cada caso; en cada contexto.

Ahora, en los medios, "todo se hace", "se lleva a cabo" (no sé cuando se llevará a sargento), tiene lugar, entre otras expresiones que no permiten que esa llamada “precisión periodística” entre en acción.

Analicemos lo que dicen los expertos, no yo:


a) verbo haber.

El profesor Fernando Díez Losada, en su obra Lenguaje y Periodismo, expone que el verbo haber, por su uso e importancia encabeza la lista de verbos en nuestro idioma, aún cuando haya perdido prácticamente el significado de TENER de su étimo latino HABERE, que conservan los cognados (emparentado morfológica mente) de otros idiomas modernos (avoir, to have…).

En castellano, la función básica de de haber es la auxiliar en la formación de los tiempos compuestos. En este contexto es lícito el uso de cualquier forma (tiempo y persona) del verbo: habían estado enfermo. Tan pronto como lo hubieron escuchado…Dios quiera que hayan llegado a tiempo. Nunca lo hubiéramos creído…

Pero, además de esta función básica auxiliar, haber puede emplearse con significado propio con el sentido de suceder, ocurrir, presentarse, estar, hallarse, existir…En estos casos -reitera el autor-, el verbo haber es impersonal (carece de sujeto) y unipersonal (se usa solamente en la tercera persona del singular): Había mucha gente en el estadio. Había muchas personas en la casa. Hubo una pelea en la calle. Aquel año hubo grandes acontecimiento. Pronto habrá paz. Pronto habrá buenas noticias. En todos estos casos, la única persona que legítimamente puede usarse es la es la tercera del singular, independientemente de que el complemento (gente, personas, pelea, acontecimientos, paz, noticias) sea singular o plural.

Se consideran, por tanto vulgares, expresiones (muy comunes, por cierto) como habían muchas personas en la casa; aquel año hubieron grandes acontecimiento; pronto habrán buenas noticias.

Acerca del mismo verbo, la Fundación del Español Urgente (FUNDÉU), en su análisis diario a los medios de comunicación advierte acerca del uso incorrecto que se le da a este verbo en sus formas compuestas e impersonal (unipersonal).

Exponen: “Cuando el verbo HABER aparece en sus formas compuestas sólo pueden usarse las terceras personas del singular (ha habido, había habido, hubo habido, habrá habido, habría habido, haya habido, hubiera o hubiese habido, hubiere habido”.

Avanzan: “De esta forma no se podrá decir han habido varios fuegos estos últimos días o habían habido otros motivos para hacerlo, sino ha habido varios fuegos…O había habido…Cuando el verbo haber se usa como impersonal (unipersonal) e indica la presencia o existencia de de varias personas o cosas nunca debe usarse en plural porque el sustantivo que sigue el verbo HABER no tiene el papel de sujeto y, por tanto, aunque ese sustantivo sea plural, el verbo no tiene por qué serlo”.

Agregan: “De esta forma se dirá hubo grandes lluvias o habrá grandes sorpresas y no hubieron grandes lluvias y habrán grandes sorpresas. La tercera persona del singular (ha) adopta la forma hay: Hay mucha gente.

b) Verbo deber.

El verbo deber tiene dos usos muy diferentes en nuestro idioma. Por un lado, denota obligación, necesidad moral. Así, cuando se dice: “Debemos cumplir las leyes.” “Debo llegar puntualmente a la cita.”

En otro sentido, deber expresa suposición o probabilidad. Como en los siguientes ejemplos: No debe de haber nadie en la casa.” (Manifiesto mi suposición –dice Díez Losada- o la probabilidad – y no la obligación- de una casa sin ocupantes.) “Está anocheciendo: deben de ser más de las siete.” (Se indica suposición o probabilidad acerca de la hora; no, desde luego, obligación.)

Como se deduce de los casos anteriores, deber con significado de obligación va seguido siempre de un infinitivo sin la preposición de. En los ejemplos: “Para aprobar el curso, debe de estudiar”; “El progreso debemos de pagarlos”, la preposición de está mal empleada y es preciso eliminarla. Por el contrario en, “Debe estar loco si piensa de esa forma” y “Ese automóvil debe haber costado una fortuna” es necesario colocar la preposición de continuación de debe. Ello, por cuanto, en uno y otro caso, se entiende claramente probabilidad o supuesto, no obligación.

c) Verbo agredir.

De acuerdo con el diccionario académico (dice Díez Losada), agresivo se dice de lo que implica provocación y ataque. El verbo agredir (al igual que aggredi en latín) tuvo siempre, prácticamente, un sentido de ataque y violencia. El DRAE define, muy claramente, el sustantivo agresión como “acto de acometer a alguno para matarlo, herirlo o hacerle daño, especialmente sin justificación”. Se acepta, a lo sumo, un sentido figurado, pasando por el campo físico al moral o legal, en la acepción “acto contrario al derecho de otro”.

La lengua inglesa, por su parte, tomó también del latín sus vocablos aggress, aggressive, pero aportó un nuevo sentido figurado, que ennoblece y transforma el contenido de violencia de los vocablos originales. En efecto, los ingleses llaman aggressive, además de lo que comprende el cognado español agresivo, al individuo activo, animoso, audaz, dinámico; al hombre de acción, de empuje, de iniciativas y de empresa.

No es este, desde luego, el contenido semántico del agresivo castellano, por muy grande que sea el viraje figurativo que queramos imprimirle. Por eso concordamos -expresa el autor- con la advertencia del académico Manuel Seco (Diccionario de dudas): “El usar en nuestro idioma…el adjetivo agresivo con el valor de activo, dinámico o emprendedor…no es recomendable.” Y el Manual de español urgente, de la agencia Efe, aconseja igualmente: “Evítese la acepción inglesa (una agresiva campaña de publicidad; un vendedor agresivo). Como vemos, tenemos en español varias opciones que sustituyen al agresivo ese: “al individuo activo, animoso, audaz, dinámico; al hombre de acción, de empuje, de iniciativas y de empresa.”


d) Verbo lucir.

Este verbo pertenece a la familia léxica de LUZ, revela Díez Losada. Su significado normal, es, por consiguiente, el de brillar, resplandecer: “Las estrellas lucen en el firmamento.”. En sentido figurado y en forma pronominal o reflexiva (lucirse) se aplica a quien sobresale, triunfa o actúa brillantemente en su empeño: “Pedro se lució en los exámenes.” A veces se utiliza con un matiz irónico: “!Pues sí que me he lucido!”

Resulta que el verbo inglés TO LOOK (con una pronunciación luc similar a lucir, aunque no tienen absolutamente ninguna relación de origen) significa, entre muchas cosas, parecer, aparentar, mostrarse, verse…Como en los siguientes casos: “He looks frightened” se ve, parece, aparenta estar asustado); “Mary looked very tired” (María parecía, se veía, se mostraba, aparentaba estar muy cansada). La influencia del inglés creó, entonces, una acepción de lucir similar a TO LOOK: “El enfermo luce bien esta mañana”; “Pedro lucía asustado”; “Me luce que las cosas van mal”.

Este empleo anglicado de lucir se propagó ampliamente sobretodo en América. Consecuencia: el Diccionario manual de la Academia (1989) propone ya (aunque de modo provisional y sólo como americanismo) esta nueva acepción de lucir: “Tener una persona muy buen aspecto”.

e) Verbo abusar.

El verbo abusar (compuesto de usar con el prefijo ab) es intransitivo y rige la preposición de. Se abusa de alguien o de algo; no se abusa a alguien o a algo. Uso correcto: “No debemos abusar de los demás”; “Abusan del alcohol”.

En este ejemplo (muy común en los medios): “…aprovechaba que las menores estaban solas en la casa donde vivían para abusarlas” debió escribirse: “Aprovechaba que las menores estaban solas en la casa donde vivían para abusar de ellas.”

f) Verbo enfrentar.

El verbo enfrentar tiene el sentido de poner frente a frente, indisponer, hacer enemigas a dos o más personas. Por ejemplo: “El testamento enfrentó a los miembros de la familia (familiares, mejor)”; es decir, los indispuso, los hizo discutir, los enemistó…

También posee el significado (registrado por el DRAE) de afrontar o encarar (una situación, un peligro, una crisis): “El gobierno no enfrenta adecuadamente la crisis económica.”

Cuando se trata de expresar que dos personas o equipos realizarán algún tipo de competición o encuentro deportivo, debe usarse la forma pronominal enfrentarse, que rige la preposición con (no /A/).

En este ejemplo: “…Costa Rica enfrentará a los jamaiquinos…” debió escribirse: “Costa Rica se enfrentará con los jamaiquinos…” Tal como apareció la frase en comentario, se dijo, en realidad, que Costa Rica pondrá a pelear entre sí a los jamaiquinos (?)

g) Los verbos ser, estar, encontrarse, haber (empleados como impersonal, unipersonal) y tener son “verbos frecuentes”, es decir, verbos fáciles- explica Gonzalo Martín Vivaldi en su Curso de Redacción-, de amplia significación, y a los que se recurre fácilmente cuando se escribe a vuela pluma.

Dichos verbos pueden ser reemplazados por un verbo intransitivo o pronominal que sea más expresivo. Así, en vez de escribir: En el tejado de la casa hay (se encuentra) una bandera, conviene decir: En el tejado de la casa ondea una bandera. En vez de escribir: En el cielo hay (está) el sol por: En el cielo azul brilla o resplandece el sol.

1) En la lista de candidatos está (se encuentra) usted. Mejor: En la lista de candidatos figura usted.
2) En este pueblo hay cuatro escuelas. Mejor: En este pueblo construyeron, fabricaron, edificaron cuatro escuelas.
3) Sobre el césped se encuentran los rayos de la luna. Mejor: Sobre el césped resplandecen, brillan los rayos de la luna.
4) En las arrugas de su frente hay honda preocupación. En las arrugas de su frente se refleja…

h) El verbo tener es otro de de los verbos fáciles, incoloros, que dan a la frase sentido vago, impreciso, añade el autor. Conviene, pues, sustituir dicho verbo por otro transitivo más preciso, siempre que la sustitución no resulte rebuscada ni pedante, concluye.

1) Tener el último puesto, por ocupar el último puesto.
2) Tener muchos dolores, por padecer muchos dolores.
3) Tener un lenguaje (vocabulario) correcto por expresar un vocabulario correcto.

I) El verbo hacer es tan amplio y tan “incoloro” -amplía Vivaldi-, se ha introducido en el habla popular y en la escritura con profusión (abundancia) peligrosa para la pureza del idioma. Hoy se hace todo. Así, se dice corrientemente: “hacer música”, por “escribir o componer música”; “hacer un viaje”, por “viajar”; “hacer un proyecto”, por “formar un proyecto”, etc. Su empleo, en muchas ocasiones, es de influencia francesa o inglesa. Los anglosajones abusan mucho de los verbos “TO MAKE” y “TO DO” (hacer). Ejemplo: to make a law (hacer una ley).

En el Diccionario de Incorrecciones de lenguaje, de A. Santamaría, se recoge una lista de locuciones con el verbo hacer, entre las que se citan: hacer honor, honrar; hacer maravillas, por obrar maravillas; hacer una mala pasada, por jugar una mala pasada; hacer milagros, por obrar milagros; hacerse ilusiones, por forjarse ilusiones…

Como regla general –pero no absoluta, dice el autor,- que pudiera servirnos de guía en lo que se refiere al empleo correcto del verbo hacer, se nos ocurre lo siguiente:

Emplearemos correctamente el verbo hacer siempre que nos refiramos a una acción manual, de manipulación o artesanía. Así, podemos decir: hacer una mesa, hacer bolas de miga de pan, hacer un bizcocho. El artesano hace figuras de barro para un Nacimiento, pero el escultor no hace, sino que esculpe o moldea una estatua.

j) El verbo poner se puede reemplazar por otros (a juicio del autor), siempre que estos verbos den más precisión a la frase. Ejemplo: Luis puso varias palabras. Podemos decir, con más precisión: Luis escribió varias palabras.

Ciertos grupos formados por el verbo poner, más una preposición y un sustantivo, pueden ser reemplazados ventajosamente por una sola palabra, un verbo sustantivo.

Ejemplo: Juan puso en orden sus libros. Pude decirse con más precisión: Juan ordenó sus libros. Sin embargo, no conviene abusar de este procedimiento, ya que muchas veces no son sinónimos la perífrasis y el verbo correspondiente.

k) Los verbos decir y ver son otros dos verbos fáciles de los que se abusa y que, con un poco de atención por parte del que escribe, pueden (deben) ser sustituidos por otros verbos más precisos. Así, por ejemplo, en lugar de escribir: Decir un soneto, estará mejor: Recitar un soneto; y en vez de vea usted mismo, queda mejor: Juzgue usted por sí mismo.

l) El verbo producir se ha convertido en la muletilla verbal que invade nuestro cada día más monótono y empobrecido lenguaje (lengua), asevera Vivaldi. Hoy todo es producir: se producen declaraciones, se producen actitudes, se producen gestos, se producen…ayer se produjeron dieciséis muertos…La inundación produjo grandes pérdidas en la cosecha…correcta: La inundación ocasionó…Las declaraciones del Presidente del Gobierno produjeron gran disgusto…correcto: las declaraciones…causaron…

j) El verbo implementar.

Implementar viene del anglosajón implement el que se coló en nuestro idioma para designar acontecimientos, los cuales tienen su definición en español. Leemos en los medios “El Gobierno implementará esa medida…”; “El Gobierno ejecutará, establecerá, instaurará…En nuestro idioma tenemos siempre un sustituto que es más preciso que el implement.

Los profesores peruanos Eduardo Quirós Sánchez, Ricardo Vera Leyva y Carlos Gonzales Moreno, en su libro Manual de Redacción Periodística plantean lo siguiente:

“También los periodistas acudimos, acaso por facilidad, sin ningún esfuerzo mental, a lo que nos viene como por tradición, al uso de la expresión LLEVARSE A CABO que se conjuga en cualquier tiempo, modo y persona.

Para el periodista que redacta con mucha ligereza, se lleva a cabo una actuación, un partido de fútbol, una conferencia, una juramentación, un mitin, una sesión, una comida; realmente todo. Construcciones con tal recurso se leen con mucha frecuencia en los diarios y se escuchan en la radio y la televisión”.

Como si fuera gemelo en su significado -agregan los autores-, existe el equivalente TENER LUGAR, debido a qué, con un criterio simplista, todo hecho ocurre o tiene lugar (se realiza) en un espacio y un tiempo determinados.

En lugar de escribir –aseguran los autores- que el partido SE LLEVÓ A CABO o TUVO LUGAR en el Estadio Nacional, podríamos anotar, concluyen los autores, (redactar) que se jugó, disputó, dirimió, etcétera.

jueves, 13 de diciembre de 2007

Tormenta Olga causa daños en República Dominicana.
































Por Raúl Germán B.
Raulgerman78@yahoo.es
Fotos del portal livio.com.

SANTO DOMINGO OESTE.- Otro Fenómeno atmosférico ataca a nuestro país: Olga. Las fotos de la parte norte de República Dominicana lo dicen todo.

Los muertos sobrepasan, hoy, los 20. Este número seguirá en aumento. Aunque este blog es educativo, me permito suministrar esta nota en solidaridad con mi pueblo.

Se dice que los daños que causó Olga, en Santiago, fue por el desagüe de la presa Tavera, algunos escriben Taveras. Esperemos, ahora, la solidaridad de todos y todas.

domingo, 9 de diciembre de 2007

El verbo.

Por Raúl Germán Bautista
raulgerman78@yahoo.es

SANTO DOMINGO OESTE.- Desde la preparatoria, hemos leído y hablado acerca de los usos, buenos usos, de los verbos; los cuales funcionan de manera correcta en cada una de sus conjugaciones.

Expresamos esto porque, en su forma no personal, los verbos tinen aplicaciones diferentes que las que realizan en la personal. En una actúan como nombre; en otra, como adverbios y por último, como adjetivos.

Por eso, no está demás que repasemos todos juntos esta pequeña compilación que hemos hecho acerca de este espinoso tema. Veremos por qué una nota informativa debe escribirse en tiempo indicativo, en voz activa, sin tiempos compuestos, etcétera.

El verbo.

El verbo, según el libro Bescherelle, El Arte de Conjugar en Español, es la parte de la oración que expresa:
-existencia de los seres: Juan vive.
-estado de los seres: Los animales enfermaron.
-acción de los seres: El caballo corre.
-pasión de los seres: Todos los alumnos han sido suspendido.
-los sucesos: Ayer llovió.

El verbo, por sus caracteres formales, es la parte de la oración que presenta más variaciones (no que realiza más funciones, como dicen algunos). Dice Vivaldi que la función principal de verbo en la frase es la de afirmar algo acerca del sujeto.

“El verbo –dice Rafael Seco en su Manual de Gramática Española- es la palabra por excelencia que expresa el juicio mental incluyendo sus dos términos esenciales: el predicado y el sujeto. Así, en la forma verbal LEO está contenida la idea de leer más la del sujeto que lee, yo”.

Los accidentes.

El verbo consta de una parte, casi siempre invariable, que se llama raíz o radical, y de una parte que varía según las formas, llamada terminación o desinencia. En las formas del verbo escribir (escrib-o, escrib-ieron y escrib-irá), se distinguen las dos partes citadas. Todas las variaciones que el verbo sufre en sus diferentes formas indican los distintos accidentes verbales, que son: la voz, el modo, el tiempo, el número, la persona y el aspecto o forma de presentarse la acción verbal.

La voz.

La voz indica si la acción del verbo la realiza el sujeto o es éste quien la recibe. Cuando el sujeto realiza la acción, el verbo está en voz activa: Los alumnos estudian la lección; cuando el sujeto recibe la acción, el verbo está en voz pasiva: La lección es estudiada por los alumnos. La voz pasiva se forma con el verbo ser o estar más un verbo en pasado participio. EL IDIOMA ESPAÑOL SE ESCRIBE EN VOZ ACTIVA.

La voz pasiva.

Las oraciones pasivas tienen sujeto paciente, que recibe o sufre la acción del verbo. Pueden ser, según Vivaldi:

Primera de pasiva: Verbo en voz pasiva y complemento agente expreso.
Segundas de pasiva: Verbo en voz pasiva y no se expresa el complemento agente.
Pasiva refleja: Verbo está en voz activa precedida de la partícula o variante pronominal SE.

Nos empieza a invadir, dice el autor, un modo de expresión que no está de acuerdo con el genio de nuestro idioma: el uso –mejor abuso- de la voz pasiva. Han influido en este fenómeno las traducciones, sobre todo del inglés y francés, idiomas éstos en los que la voz pasiva se emplea mucho más que en castellano.

Es muy frecuente escribir: Por el director general de… ha sido firmada una orden, en español, debe escribirse: El director general de… ha firmado una orden. Mejorado: El director general de… firmó una orden.

Recordemos que el esquema de la oración activa (en español) es: Sujeto agente, más voz activa verbal, más objeto directo. Ejemplo: Mi abuelo construyó esta casa en el 1930.

Mientras que los esquemas posibles de voz pasiva son:

1) Primera de pasiva: Llevan el verbo en voz pasiva y se expresa el complemento agente. Ejemplo: Esta casa fue construida por mi abuelo en 1930. Sujeto paciente: Esta casa. Verbo en pasiva: fue construida. Complemento agente: por mi abuelo. Complemento circunstancial de tiempo (modificador circunstancial, según la sintaxis moderna): en 1930.

2) Segundas de pasivas: Llevan verbo en voz pasiva y no se expresa el complemento agente. Ejemplo: Esta casa fue construida en 1930. Sujeto paciente: Esta casa. Verbo en voz pasiva: fue construida. Complemento circunstancial de tiempo: en 1930.

3)Pasivas reflejas: El verbo está en voz activa y va precedido de la partícula se. Ejemplo: Esta casa se construyó en 1930. Sujeto paciente: Esta casa. Verbo en voz activa: se construyó. Complemento circunstancial de tiempo: en 1930.

En cuanto a los casos:

-VOZ ACTIVA. Sujeto en nominativo; verbo y objeto en acusativo.
-VOZ PASIVA. Objeto en nominativo; verbo; y ablativo agente.

Martín Alonso insiste en que el idioma español tiene preferencia por la voz activa. “Las circunstancias del de hecho -dice- imponen la pasiva, por ser desconocido el agente activo, porque existe en el que habla un interés de ocultarlo, o sencillamente por ser indiferente a los interlocutores”.

Así en la frase: Hemos conquistado nuevos territorios al enemigo; o nuevos territorios han sido conquistado al enemigo; por razones de psicología lingüística, es preferible la primera.

En el caso de que el sujeto de la frase sea nombre de cosa, en español es preferible emplear la pasiva refleja, con la partícula se. Así, en vez de escribir: Ha sido comprado el papel necesario, diremos mejor: se compró el papel necesario. Esta pasiva refleja es mucho más frecuente en español que la forma con el verbo ser.

Aunque es posible transformar las oraciones pasivas en activas, hay que tener en cuenta lo que dice el autor en el principio de este tema: lo que se trata es de corregir no es el uso, sino el abuso de la pasiva. Por tanto, no siempre conviene dar vueltas a la frase y convertirla, de pasiva, en activa.

Este procedimiento puede cambiar el sentido de lo que queríamos decir. El sustantivo empleado como sujeto al principio de una frase pone en relieve aquello de que nos ocupamos con preferencia, es decir, el punto fundamental que atrae nuestra atención. Por ejemplo, si quiero contar la vida de Rómulo, dice el autor, se puede decir: Rómulo fundó Roma; pero si me propongo, añade, a narrar los orígenes de la Ciudad Eterna, es mejor: Roma fue fundada por Rómulo. La idea es la misma, pero el punto de vista ha cambiado.

Sustituciones de la voz pasiva, según Vivaldi.

1) en frases que tienen por sujeto un nombre de cosa, lo más frecuente en español, en vez de pasiva con ser, es –como ha dicho el autor antes- la pasiva refleja con se.
2) Si el verbo pasivo está en infinitivo, se le puede reemplazar por un nombre abstracto en sentido pasivo. Ejemplo: Poco me importa ser odiado por estos hombres. Sustitución: Poco me importa el odio de estos hombres.
3) Otro procedimiento puede ser el de sustituir el participio de la pasiva (amado, cantado) por un sustantivo, conservando el verbo ser, aunque cambiando el tiempo: Este cuadro ha sido pintado por usted. Sustitución: Este cuadro es obra de usted.
4) Finalmente, si queremos, explica el autor, conservar el mismo sujeto de la frase, se puede dar a ésta un giro activo, pero cambiando a veces el verbo y otras palabras de la oración. Ejemplo: Los cuerpos son movidos por la gravitación. Sustitución: los cuerpos obedecen a la gravitación.
El modo, (según Bescherelle, El Arte de Conjugar en Español).

El modo indica las distintas maneras generales de expresar la significación del verbo. En español o castellano los modos son cinco: infinitivo, indicativo, potencial, subjuntivo e imperativo, aunque actualmente los gramáticos los reducen a cuatro, ya que consideran que el potencial, llamado condicional, es un tiempo del modo indicativo.

1) El modo infinitivo indica la significación del verbo sin expresar tiempo, número ni persona, y comprende las llamadas formas no personales, que son el infinitivo propiamente dicho (tomar, beber, decir), el gerundio (tomando, bebiendo, diciendo) y el participio (tomado, bebido, dicho).
2) El modo indicativo expresa la acción del verbo de forma real: Juan toma el autobús; María leyó la novela; Luis y Antonio irán al cine.
3) El modo potencial presenta la acción del verbo como posible dependiendo, casi siempre, de una condición: Si estudiaras más, aprobarías el curso.
4) El modo subjuntivo expresa una acción subordinada a otro verbo que indica suposición, deseo, temor, etc.: Quieren que vayamos a su casa; Luis teme que llueva hoy.
5) El modo imperativo expresa un deseo, una orden, una petición, un ruego o un consejo: Venid cuando queráis; Ana, estudia.

Funciones del infinitivo, gerundio y participio (según Bescherelle, El Arte de Conjugar en Español).

1) El infinitivo expresa acción y va siempre formando parte de una oración que lleva un verbo en forma personal. En esa oración, el infinitivo funciona como NOMBRE, sustantivo (nunca como verbo, digo yo, a partir de los estudios lingüísticos).

El vivir constituye un heroísmo. Vivir=sustantivo, según C. González
NS (Núcleo del Sujeto).

Otras funciones:

a) Sujeto: Querer es poder.
S
b) Atributo en una oración copulativa: Querer es PODER.
(A)
c) Complemento directo (objeto directo): Quiere ESTUDIAR.
O.D.
d) Complemento indirecto (objeto indirecto): Vine para CANTAR.
O.I.
e) Complemento nominal o verbal de cualquier clase: Va a CANTAR. No quiere acostarse sin CENAR. Habla de VENIR.

2) El gerundio funciona como adverbio, que puede ser o no complemento circunstancial (modificador circunstancial) de un verbo, y, por tanto, no admite ningún tipo de determinantes aunque sí complementos verbales. El gerundio expresa acción simultánea (Paseaba hablando) o duración (Estoy leyendo el periódico).

-El gerundio se emplea:

a) En perífrasis: Estaba CANTANDO. Seguí SUBIENDO…
b) Función adjetiva: Los alumnos, que estaban LEYENDO, no lo vieron. Vimos al niño LLORANDO.
c) Con valor causal: SABIENDO que era Juan, le abrí la puerta.
d) Con valor condicional: ESTANDO de acuerdo, iremos todos.
e) Con valor concesivo: Aunque esté LLOVIENDO, saldremos.
Con valor copulativo: Madrid es la capital de España, SIENDO la primera ciudad por el número de sus habitantes.
a) Gerundio explicativo, según Vivaldi: El piloto, viendo que el altímetro no funcionaba…”; es decir, “Al ver que el altímetro no funcionaba…” – explicación.

Vivaldi agrega lo siguiente acerca del gerundio:

“El gerundio presenta dos formas: simple (cantando) y compuesta (habiendo cantado); no puede ir precedido de ninguna preposición, excepto para indicar inmediatez en construcciones poco usuales (En ACABANDO la carta, se fue de allí); algunos gerundios simples admiten diminutivos (andandito, callandito), y pueden funcionar en la oración como adverbio, como verbo o, en algunos casos como adjetivo”.

El mismo autor describe sus funciones:

1) Como adverbio, se utiliza en lo enunciados no oracionales de los titulares o los pies de grabados y fotografías (Armtrong PISANDO la luna), o desempeña la función de complemento circunstancial (Los pájaros se fueron VOLANDO. Raquel salió CORRIENDO) o de complemento de un nombre (Vieron la casa ARDIENDO).
2) Como verbo, puede llevar sujeto explícito (Vinieron ESTANDO María ausente) y los complementos directo (Te mantendrás en forma HACIENDO deporte), indirecto (Te recibiré PRESENTANDO la carta al director) o circunstancial (Vimos a Roberto PASEANDO por la calle).
3) Como adjetivo, se utiliza en pocas ocasiones (Ponlo en agua HIRVIENDO. Es capaz de agarrarse a un clavo ARDIENDO para conseguirlo).

“El gerundio –escribe González Ruiz- se emplea muchas veces mal (casi todas, digo yo). Tan honda es la convicción de este hecho, que ha llegado a producir otro: el que muchos realicen denotados esfuerzos para eludir el gerundio al escribir, como quien se encontrase ante un paraje peligroso y prefiriera dar un rodeo con tal de no transitar por él. Pero en rodeo no es nunca buen procedimiento de escribir. Se puede navegar perfectamente entre escollos conociendo cuáles son y dónde están.”

El gerundio, (resume Vivaldi) en todos caso, constituye una oración subordinada de carácter adverbial. Si yo escribo: “Luis llegó SILBANDO”, se indica el modo como llegó “Luis”. En este caso “SILBANDO” es la oración subordinada que completa a la principal “Luis llegó”, diciéndonos su manera de llegar

Para evitar confusiones (sugiere el autor), el gerundio debe ir lo más cerca posible del sujeto al cual se refiere. Así, no significa lo mismo “Vi a Juan PASEANDO”, que “PASEANDO, vi a Juan”. En el primer caso es Juan quien pasea; en el segundo: “soy yo (palabras del autor) quien, mientras paseaba, vi a Juan”

Dice Manuel Seco que el gerundio es una forma verbal no personal (es decir, sin variación morfológica de persona) que, a su significación verbal de acción, reúne una función modificadora adjunta, de tipo adverbial y en cierto modo adjetiva.

El gerundio incorrecto (Según Vivaldi).

Veámoslo a través de unos cuantos ejemplos:

Así, no se puede ni debe escribirse:

1) “Llegó SENTÁNDOSE…”, porque la acción de llegar y de sentarse no pueden ser simultáneas, no es ése un modo de “llegar” a ningún sitio. Es frecuente leer: Fulano de tal nació en Madrid en 1900, siendo hijo de Luis y María…”. Es decir, que nació siendo ya hijo de…!Extraña manera de nacer!

2) “Una caja conteniendo…” Se trata de un típico galicismo; traducción de la expresión francesa: “Une boite contenant…” Y ello porque el participio de presente francés en –ant (parlant, écrivant, sachant) tiene un valor de adjetivo. Nosotros, en español, debemos decir: “Una caja que contiene…” Es también el caso del “gerundio curialesco” o del Boletín Oficial: “Orden disponiendo…”, cuando, en realidad, debe decirse “…que dispone…” Es, por tanto, incorrecto el empleo del gerundio de un verbo que no expresa acción en función de complemento de nombre.

3) Es incorrecto el empleo del gerundio para complementar a un nombre que funciona como complemento directo (Dio el paquete a una mujer ENTRANDO en la casa, en vez de Dio el paquete a una mujer que entraba en la casa), o complemento circunstancial (Vieron a un hombre dando gritos de dolor, en lugar de Vieron a un hombre que daba gritos de dolor).

4) “Vi un árbol floreciendo”, por “floreciente”. Tampoco puede admitirse este “floreciendo” porque el gerundio, en español, no debe expresar cualidades, Ni tampoco se refleja aquí el matiz de contemporaneidad, ya que es imposible que yo vea “el florecer” de un árbol, mientras se produce, a menos que se trate de una película de dibujos fantástica, o gracias a un procedimiento especial cinematográfico, capaz de captar el florecer de un carbol mientras se va produciendo.

5) “El avión se estrelló, siendo encontrado…” “El agresor huyó siendo detenido…” Estos gerundios son incorrectos porque la acción que el gerundio indica no puede ser posterior a la del verbo principal. Lo correcto es escribir: “El agresor huyó y fue detenido (o, digo yo, El agresor huyó y lo detuvieron) cuando intentaba subir al tranvía”.

No es correcto el gerundio de posterioridad porque, cuando es simple, indica simultaneidad: “La farola cayó sobre el coche muriendo sus ocupantes”, ya que debe decirse: “La farola cayó sobre el coche y, como consecuencia, murieron sus ocupantes”.

En el caso del gerundio temporal, la acción que expresa dicha forma verbal puede ser simultánea, inmediatamente posterior a la acción expresada por el verbo principal. Ejemplos:

-Teniendo yo doce años, aprendí a montar en bicicleta (simultáneas).
-Levantando la mano, quedó con la pluma en suspenso (inmediatamente anterior).
-Salió de puntillas, cerrando la puerta con mucho cuidado (inmediatamente posterior).

Vivaldi concluye:

“Consideramos muy difícil que el alumno, al escribir, retenga en la memoria todas las reglas que hemos dado acerca del gerundio. Por ello, recomendamos seguir la pauta del conocido aforismo: “En la duda, abstenerse”. Es decir, no usemos el gerundio cuando no estemos muy seguros de que su empleo es correcto.

El uso del gerundio español será tanto más impropio cuanto más se aproxime a la función adjetiva, a la expresión de cualidades o estado (ya sean momentáneos o permanentes), o cuanto mayor sea el desacuerdo entre el tiempo de su acción (especialmente en el caso de ser posterior) y el verbo o frase principal.”

Fernando Díez Losada, en su libro Lenguaje y Periodismo (por cierto, debió ser Lengua y Periodismo…por eso de que el lenguaje no es lo mismo que lengua) plantea esto:

“El gerundio (forma no conjugable del verbo terminada en –ando, -endo) ofrece una gran variedad de usos en el idioma. Es un error desecharla únicamente porque algunos casos su empleo resulta ilegítimo. El uso del gerundio es incorrecto en dos casos”:

1) Cuando se le asigna una función adjetival, es decir, que afecta al sustantivo, Ejemplos: Extranjeros saliendo del país venden…”, Llegó un paquete conteniendo varios regalos”. (En estos casos, el gerundio se sustituye normalmente por una oración adjetiva o de relativo: Extranjeros que salen del país…”; “Llegó un paquete que contenía…”.

Sin embargo, por aquello de que no hay regla sin excepción, se considera correcto el uso de gerundio que afecta al complemento directo de verbos de percepción (ver, mirar, oír, escuchar, contemplar, recordar, percibir, captar…) y representación (describir, relatar, contar, narrar, dibujar, fotografiar, filmar, grabar…). Ejemplos: “Vi a mis amigos nadando en la piscina”, “Recuerdo a mi padre fumando en el jardín”; “El camarógrafo filmó varios aviones bombardeando la central nuclear”; “Cervantes describe a Don Quijote luchando contra los molinos”. Igualmente son legítimos los gerundios adjetivales ardiendo e hirviendo: Aceite hirviendo, horno ardiendo.

2) Cuando expresa una acción posterior en el tiempo a la del verbo principal. Ejemplos: “Se dirigió primero a Colombia, pasando desde allí a Venezuela”; “Sufrió un aparatoso accidente de automóvil, muriendo en el hospital horas después”. (En estos casos, la coordinación copulativa puede ser una buena opción: “Se dirigió primero a Colombia y pasó desde allí a Venezuela”; “Sufrió un aparatoso accidente de automóvil y murió en el hospital horas después”.)

-El participio funciona como un adjetivo y puede variar en género y número, siempre que no intervenga en la formación de un tiempo compuesto, en cuyo caso es invariable. El participo se emplea:

1) Para formar con el auxiliar haber los tiempos compuestos: Hemos VENIDO a verte. Había COMIDO mucho. Habrán TENIDO sueño…
2) Para formar las voz pasiva con el auxiliar ser: El ladrón fue DETENIDO por la policía. Los alumnos han sido SUSPENDIDO.
3) En perífrasis: El presidente sigue ENFADADO.
4) Como sujeto independiente en proposiciones subordinadas absolutas: TERMINADA la película, salimos a la calle.
5) Como adjetivo verbal: Los niños están CANSADOS (atributo). Comimos carne ASADA (complemento de un nombre).

El tiempo (según Bescherelle, El Arte de Conjugar en Español).

El tiempo indica cuándo se realiza la acción verbal y puede ser: presente, cuando se realiza en el momento (José COME pan); pasado o pretérito, cuando ya se ha realizado (Julio COMIÓ pan), o el futuro, cuando se va a realizar (Juan COMERÁ pan).
Desde el punto de vista de su estructura, los tiempos verbales pueden ser simples, formados por una sola palabra (canta, bebían, subirán), y compuestos, formados por dos o más palabras (verbos, digo yo): ha cantado, había bebido, han sido subidos).

Número y persona.

Cada uno de los tiempos verbales anteriores puede tener varias formas:

1) En el infinitivo son formas únicas en todos los casos.
2) En el indicativo y el subjuntivos hay seis formas distintas para cada tiempo, simple o compuesto, que corresponden a las tres personas gramaticales (y no personas sociales) del número singular (yo, tú, él o ella) y de las tres del número plural (nosotros o nosotras, vosotros o vosotras, ellos o ellas). Estas tres personas, del singular o del plural, indican quien o quienes realizan la acción del verbo.

La primera persona (yo, nosotros o nosotras) se refieren a quien o a quienes hablan: Yo hablo poco. Nosotros salimos de casa. Nosotras viajamos mucho.

La segunda persona (tú, vosotros, vosotras) se refieren a quien o a quienes escuchan: Tú hablas poco. Vosotros salís de casa. Vosotras viajáis mucho.

La tercera persona (él o ella, ellos o ellas) indica de quien o de quienes se habla: Él habla poco. Ellos salen de casa.

3) En el imperativo sólo hay cinco formas en su único tiempo, el presente, ya que carece de la primera persona en singular: habla tú, hable él o ella, hablemos nosotros o nosotras, hablad vosotros o vosotras, hablen ellos o ellas.

Dice Carlisle González que la PERSONA es una categoría accidental privativa del verbo y de los pronombres personales, posesivos y demostrativos. Se trata de una persona gramatical, explica, no de una persona social.

Agrega: “Por confundir estos dos tipos de persona entre sí, la gramática tradicional o, mejor dicho, los gramáticos tradicionales, encabezados por la llamada RAE, hablan, de modo erróneo, de unos supuestos verbos impersonales que en realidad no existen ni pueden existir. En último de los casos se podría hablar de verbos unipersonales, los cuales forman parte de los llamados verbos defectivos: tronar, llover, abolir, etc.

La conjugación.

Se llama conjugación o flexión del verbo al conjunto de todas las formas que éste puede tomar al variar sus accidentes gramaticales. Conjugar un verbo es, por tanto, enunciar ordenadamente todas sus formas.

Las desinencias o terminaciones de las formas verbales varían de acuerdo con la desinencia o terminación del infinitivo de cada verbo, que puede ser: (ar, er, o ir). De aquí que todos los verbos españoles pertenezcan a los siguientes tipos de conjugación:

1) Primera conjugación: verbos cuyo infinitivo termina en –ar: Cantar, tomar, andar…
2) Segunda conjugación: verbos cuyo infinitivo termina en –er: comer, beber, saber…
3) Tercera conjugación: verbos cuyo infinitivo termina en -ir: partir, vivir, subir…

Clases y tipos de verbos según su conjugación:

a) Auxiliares: Sirven para formar los tiempos compuestos, la voz pasiva o las perífrasis verbales. Los más importantes son haber y ser. Se consideran auxiliares los verbos, que, al iniciar la perífrasis, pierden su significado propio VAMOS a trabajar. TENGO que subir, ESTAMOS escribiendo…

b) Copulativos: Sirven de nexo entre sujeto y atributo, pueden ser un sintagma nominal (José es médico), un sintagma adjetivo (La fruta está verde) o un sintagma preposicional (María es de Valencia). Los verbos copulativos son ser y estar, pero pueden funcionar como tales muchos verbos intransitivos: andar (Juan anda despistado), dormir (El enfermo duerme tranquilo), llegar (Ana llegó cansada), seguir (Luis sigue enfermo, etc., que se construyen con un sintagma adjetivo.

c) Verbos regulares son los que toman las desinencias comunes a los verbos de su conjugación y no varían en su raíz, generalmente se toman como modelos los verbos amar o cortar, para la primera conjugación; temer o deber, para la segunda conjugación, y partir o vivir, para la tercera conjugación. Los demás verbos regulares se conjugan como éstos.

d) Verbos irregulares son los que, al ser conjugados, varían su raíz en alguna forma verbal; toman terminaciones especiales, o haces ambas cosas a la vez, apartándose de la conjugación de los verbos modelos. Así varían su raíz: jugar (juego), poder (pude), andar (anduve, no andé), hacer (hice, no hací), tener (tuve, no tení), decir (dije, no decí); venir (vine, no vení).

e) Verbos defectivos son los que no se usan en todos los modos, tiempos o personas, y que carecen de alguna forma de la conjugación: abolir (formas en cuya desinencia empieza por /i/. Indicativo: la primera y segunda personas del plural en el presente, todos los otros tiempos simples y compuestos: nosotros abolimos; vosotros abolís (presente indicativo); yo abolía, tú abolías, él abolía, nosotros abolíamos, vosotros abolíais y ellos abolían (pretérito imperfecto, copretérito: del indicativo).

f) Predicativos: Son núcleos del predicado y se clasifican en transitivos, intransitivos, reflexivos, defectivos y unipersonales. Los verbos se dividen en varias clases, pero –dice Vivaldi- de todas ellas, las que nos interesa es la clasificación de verbos transitivos e intransitivos.

Si decimos, explica Vivaldi, “Caín mató a Abel”, el verbo matar es aquí transitivo porque la acción de matar pasa (transit) al complemento, al objeto (de “Caín” a “Abel”). En cambio, si digo -agrega el autor- “la alegría repentina mata”, aquí el verbo matar no hace referencia a ningún objeto, la acción termina en el verbo, no pasa a un complemento (objeto, es lo correcto). En el primer caso, matar es transitivo; en el segundo, intransitivo.

En realidad, casi todos los verbos pueden ser transitivos e intransitivos. Depende de que lleven o no complemento directo, también llamado objeto directo.

Perífrasis verbal.

Se llaman perífrasis verbales a los grupos verbales que contienen un verbo auxiliar, que no es haber ni ser, y una forma verbal no personal: infinitivo, gerundio o participio.

1) Perífrasis con infinitivo: Hemos de estudiar la lección, hay que aprovechar el tiempo, tengo que ir a casa, deben de ser cuatro o cinco, debemos terminar el trabajo…
2) Perífrasis con gerundio: Siguió cantando toda la tarde, estaba hablando con Juan, andaba buscando un libro, salió corriendo de la casa, se quedaron esperando la respuesta…
3) Perífrasis con participio: Sigue sentado allí, los exámenes me traen preocupado, el asunto quedó decidido, María andaba preocupada.






miércoles, 5 de diciembre de 2007

La oración, la sintaxis y la concordancia.


Por Raúl Germán Bautista.
Raulgerman78@yahoo.es

SANTO DOMINGO OESTE.- En este apartado hablaremos acerca de las oraciones; no con la definición incompleta que nos dieron en la primaria, sino desde el punto de vista de la lingüística moderna.

Para esto, ampliaremos un poco acerca de lo que abarca el estudio de la sintaxis, como rama de la lingüística. Es pertinente aclarar, de una vez, las dudas que se presentan cuando el núcleo del sujeto es un sustantivo colectivo.

Muchos redactores tienen problemas cuando usan sustantivos como muchedumbre, gente, millón, entre otros. También con los pronombres LE, LES. En nuestro afán por que se le dé un buen uso a la lengua dentro de los medios de comunicación compilamos este pequeño escrito.

La oración.

Carlisle González Tapia, en su libro Morfosintaxis Hispánica, dice que la oración es cualquier segmento de la cadena hablada que exprese un mensaje y que posea autonomía o independencia sintáctica. Se entiende que expresa un mensaje cuando el hablante adopta una actitud de afirmación, de negación, de deseo, de ruego, mandato u orden e interrogación. Estas actitudes de revelan mediante la forma VERBAL CONJUGADA de las estructuras comunicativas que elabora el usuario de la lengua.

La oración es una unidad lingüística, la unidad lingüística mayor en el marco de la lingüística convencional. No es una unidad ortográfica. Cuando en lingüística se habla de lengua se piensa únicamente en su manifestación oral o vocal, es decir, en la serie de sonidos que se articulan, atendiendo a reglas y leyes lingüísticas, a fin de formar el discurso y transmitir los mensajes lingüísticos. Esto quiere decir que la verdadera lengua SÓLO EXISTE A NIVEL ORAL.

Para aprender a hablar la lengua, llamada materna, normalmente sólo se requiere el hogar y el vecindario, en cambio, para aprender a escribir la lengua hay que asistir a la escuela, es decir, se requiere un esfuerzo adicional y unas condiciones especiales y distintas exigidas para aprender a hablar una lengua dada.

Entonces, la oración es una unidad lingüística que debemos aprender a distinguir tomando en cuenta varias características:

a) Es una estructura lingüística de carácter morfosintáctico-semántico, es decir es una estructura formal y semántica. Regularmente se requiere que ella tenga forma (sujeto y predicado) y que tenga sentido lógico (semántica). No puede ser una forma vacía de contenido lógico.

b) Es una cadena de sonidos que implica un tipo de entonación especial, regularmente con una cadencia ascendente y una cadencia descendente. Esto significa que en una oración gramatical o morfosintáctica no sólo hay que tomar en cuenta su estructura formal en sujeto y predicado, así como su sentido (es una unidad lingüística significativa y comunicativa al mismo tiempo), sino también su cadencia melódica al pronunciarla. Las pausas internas entre los elementos de una oración siempre serán menores que las pausas entre una oración y otra.

Por otra parte, son oraciones bimembres aquellas estructuras lingüísticas en las cuales se advierte claramente un sujeto y un predicado, cualquiera de los cuales puede faltar, pero el contexto lingüístico y el contexto situacional permite ponerlo sin menoscabo en la carga semántica (es decir el sujeto nunca se omite, digo yo…va incluido con el verbo). Ej.:

Miguel escribió un libro.
S P
______ Escuchó todas las peticiones.
S P
En este ejemplo se ilustra que el sujeto es de de la tercera persona del singular: él, ella.
La sintaxis:

El profesor CARLISLE GONZÁLEZ TAPIA la define así: “La sintaxis es la disciplina lingüística que estudia la variedad de combinaciones en que entran las palabras en el proceso de la comunicación lingüística. Las distintas significaciones que adoptan las palabras (polisemia) están en relación directa con las diferentes relaciones que contraen, unas con otras, en el discurso”.
La unidad básica de la que parte el estudio sintáctico es el sintagma. Dentro del sintagma, la sintaxis se ocupa de establecer las relaciones y de identificar las funciones que desempeñan las palabras que lo conforman; dentro de la oración la sintaxis investiga cómo se articulan los sintagmas que la componen.
La sintaxis regular.

La sintaxis regular establece el orden normal de las estructuras en la oración: S+V+O (Sujeto+ Verbo+ Objeto). Ej:

Neyba produce uvas
S P O.D.

La concordancia.

La concordancia tiene que ver con la armonía morfológica y semántica de las llamadas categorías accidentales en el conjunto de palabras que forman los sintagmas y las oraciones. En nuestro caso, analizaremos la concordancia que debe existir entre sujeto y predicado (entre número y persona) y de los sustantivos y adjetivos (de género y número). Ej.

La primera FAMILA de la colonia FUNDÓ la ciudad antigua. Se puede observar la concordancia entre familia y fundó (singular y de la tercera persona).

Gonzalo Vivaldi agrega lo siguiente: “Expresado de otro modo: si el verbo, en una oración gramatical expresa lo que le pasa al sujeto, fácilmente se comprende que para saber cuál es el sujeto de una frase, bastará preguntar al verbo “quién” o “qué cosa” realiza la acción. Según se trate de una persona o de un animal; o bien de algo inanimado: una cosa o un concepto abstracto. La respuesta nos dará el sujeto de la oración.

a) El niño jugaba al fútbol. Pregunta: ¿quién jugaba? Respuesta: el niño; he aquí el sujeto.
b) El tintero se cayó al suelo. Pregunta: ¿qué cosa se cayó? Respuesta: el tintero.

La concordancia: verbo con sustantivo colectivo.
Según el Diccionario de Español Urgente de la agencia Efe, los sujetos colectivos suelen ir con un verbo en singular (La mayoría de la gente estuvo de acuerdo) excepto en aquellos casos en los que el verbo queda muy lejos del sujeto (Al principio, la gente no estuvo de acuerdo, pero enseguida reconsideraron su postura) o el colectivo lleva un complemento plural (predicativo, digo yo): La mayoría de la gente de mi barrio son jóvenes.

La concordancia verbal plantea algunos problemas cuando el sujeto es un nombre colectivo como la multitud, la muchedumbre, la gente, la mayoría, etc., ya que, en algunos casos, el verbo va en singular y, en otros, en plural. Según la RAE, cuando el sustantivo es un nombre colectivo y está en singular, el verbo se ha de poner en el mismo número; pero puede usarse en plural, si es considerado el colectivo como el conjunto de cosas o personas que incluye, más que como una palabra singular. Veamos a continuación los principales casos que pueden darse en la concordancia del nombre colectivo con el verbo:

1) Cuando los individuos componentes del colectivo son homogéneos, la concordancia es en singular: El equipo de fútbol llegó al aeropuerto.
2) También es singular cuando el nombre colectivo va acompañado por un adjetivo o complemento que denote su carácter de singular gramatical: La muchedumbre enfervorizada aclamó a nuevo Jefe de Estado.
3) Cuando el verbo va muy cerca del sujeto: La orquesta actuó el viernes.
4) La concordancia en plural se da, sobre todo, cuando el colectivo lleva un complemento plural unido por de (modificador indirecto digo yo, según la morfosintaxis hispánica moderna) que indica las personas o cosas de que consta el conjunto: La mayoría de los soldados eran asturianos.
5) También es plural cuando el verbo se encuentra alejado del sujeto: La multitud desobedeció a la policía, pero a la primera carga huyeron despavoridos.

Hay otras construcciones sintácticas, según el libro Ortografía Inferencial y operativa, en las cuales no es común la concordancia. Veamos algunas para que sirvan de alerta:

-Yo soy de los que cree…
-Él es de los que cree…

En estos casos, el error se produce por la creencia de que el primer sujeto se refiere al segundo verbo, y no es así. El segundo sujeto es el que concuerda con el segundo verbo en este tipo de oraciones. Esto se puede verificar si se sustituye mentalmente el pronombre relativo QUE por esos. Así: yo soy de esos que creen, es lo correcto. De manera que, la concordancia correcta de oraciones como la que nos sirve de modelo es:

-Yo soy de los que creen…
-Él es de los que creen…

Otras oraciones con concordancia adecuada serían:

-Nosotras estamos entre las que ayudan.
-Tú eres de las personas que quieren progresar.

En oraciones como:

-Me gusta las personas serenas.
-Me gusta (tú).

En estas construcciones, el problema de la concordancia se presenta porque se piensa erróneamente que el sujeto es la persona que indica la variante pronominal (me=yo, te=tú, nos=nosotros). La situación se aclararía, si mentalmente cambiamos el orden de los elementos de la oración (estructuras sintagmáticas) y le buscamos el equivalente a la variante pronominal. Por ejemplo, pensaríamos que la primera oración es igual a: “las personas serenas a mí me gustan”, y la otra “a mí, tú me gustas”.

Los pronombres le-les (concordancia).

Le, les constituyen un dolor de cabeza para muchas personas. Ellos sustituyen al objeto indirecto (OI), por lo tanto, no se refiere a quien habla, sino para quien se hace la acción verbal. No importa que el sujeto esté en plural, si el referente del (OI) es singular, usamos (le), si queremos sustituirlo por la forma pronominal correspondiente. Ejemplo:

-Los alumnos hablan al profesor.
-Los alumnos le hablan (al profesor).
-El presidente habló a los soldados.
-El presidente les habló (a los soldados).
-Las señoras compraron ropas para sus hijos.
-Las señoras les compraron ropa (a sus hijos).

La concordancia témporum.

Tal vez –dice Díez Losada, en su libro Lenguaje y Periodismo- uno de los aspectos más espinosos en este campo es la relación temporal que debe existir entre el verbo de la oración principal y el de la subordinada. Se trata de lo que los gramáticos latinos denominaron concordancia témporum.

Las gramáticas tradicionales (incluida la de la Academia y la de Andrés Bello) establecen el precepto de que “si el verbo subordinante (oración principal) está en tiempo pasado, el subordinado debe estar también en pasado”. Podríamos decir –expone el autor- que la circunstancia temporal de la oración temporal arrastra o atrae a la circunstancia temporal de la de la subordinada.

Por ejemplo, yo, puedo, en un momento dado, hacer esta afirmación: “La vida es bella.” Al otro día escribo lo siguiente: “Decíamos ayer que la vida era bella.” El cambio del presente ES al pasado ERA está originado por la “atracción” temporal del verbo subordinado ES por el subordinante DECÍAMOS. Conforme a la gramática tradicional, esta es la única forma correcta.

No obstante, desde hace cincuenta años ha habido una fuerte tendencia entre muchos buenos escritores a romper con las normas de la concordancia témporum y usar el verbo subordinado en presente: Decíamos ayer que la vida es bella.” El mismo Esbozo de la Academia aprueba prácticamente este uso moderno. Y hay que reconocer que, efectivamente, en algunos casos la observancia de la concordancia témporum podría originar ambigüedades. “Decíamos ayer que la vida era bella” puede, realmente, interpretarse como que la vida era bella, pero ya no lo es. Y ciertamente no quisimos afirmar eso.

sábado, 1 de diciembre de 2007

Las mayúsculas y las minúsculas, sus usos.

Por Raúl Germán Bautista
raulgerman78@yahoo.es

SANTO DOMINGO OESTE.- Es casi imposible de creer que las personas, incluyendo a los redactores de los medios de comunicación, no conocen todavía cómo deben usarse las mayúsculas y las minúsculas.

No está demás, insistimos, en que repasemos todas estas recomendaciones para así superarnos cada día más

Entre todos los libros que hablan acerca de sus usos, tomaremos el manual la agencia Efe:

Se escribirá mayúscula inicial en los siguientes casos:

a) Después del punto seguido o punto y aparte, o al principio de un escrito.

b) Después de los signos de cierre de interrogación y de admiración, así como detrás de los puntos suspensivos, cuando tales signos hagan las veces del punto. También después de los dos puntos detrás de los encabezamientos de cartas, instancias, informes, etc.

c) En los tratamientos cuando se presentan en abreviaturas: Sr., D., Dña., Ud., etc.

d) En los nombres propios:

1) Nombres de pila: Juan, José, Luis….si el nombre propio va acompañado de algún calificativo, éste (el calificativo, digo yo) también se escribe con inicial mayúscula: Pedro el Cruel, Alfonso el Sabio.

2) Apellidos: González, Pérez, Cuerbo.

3) Apodos: el Viti, el Cordobés, la Saeta Rubia…En muchos de estos casos, el artículo podría escribirse también con mayúscula si se entiende que forma parte del nombre propio.

4) Seudónimos: Azorín, Clarín.

5) Topónimos: España, Perú, República Dominicana, El Cairo, Países Bajos, La Haya, El Salvador…(Como se ve, si el artículo forma parte del nombre propio, también éste se escribe con mayúscula inicial; y si al nombre lo acompaña algún adjetivo, éste se escribirá igualmente con mayúsculas).

6) Hidrónimos (nombre de río, lago y arroyo): Amazonas, Atlántico, Mar Caribe, Océano Pacífico.

7) Constelaciones, galaxias, planetas, estrellas, signos del Zodiaco: Osa Mayor, Vía Láctea, Estrella Polar, Venus, Escorpio…Las palabras sol, luna, tierra se escriben con mayúsculas cuando son nombres propios. Ejemplo: el satélite de la Tierra es la Luna. El Sol es el centro del sistema solar. En los demás casos se escriben en minúscula: calienta mucho el sol; hoy hay luna llena; se revuelca en la tierra.

8 Instituciones, entidades, organismos, exposiciones, edificios, empresas, monumentos, congresos, y otras realidades similares. Real Academia Española, Consejo Superior de Investigaciones Científicas, INSALUD, Agencia EFE, Casa Real…

9) Nombres propios por antonomasia (consiste en poner el nombre apelativo por el propio): el Salvador (Jesucristo), la Virgen, el Manco de Lepanto, la Ciudad Eterna…

10) Acontecimientos históricos: la Restauración, 27 de Febrero, 6 de Noviembre, la Revolución Francesa.

11) Nombres con que se designa a Dios y a la Virgen, y a los atributos divinos: Redentor, Supremo, Hacedor, Altísimo, Asunción…

12) Fiestas señaladas: Navidad, Semana Santa, Día del Trabajo, Día de la Constitución, Copus Christi…

13) Publicaciones periódicas: El País, El Tiempo, Listín Diario, Diario Libre, Hoy, Ritmo Socia, El Comercio…

14) Títulos de obras: Niebla, Un mundo feliz, Fragata…En estos casos, sólo se escribe con mayúscula la primera palabra del título, aunque ésta sea el artículo.

15) Nombres que designan instituciones y que necesitan diferenciarse de la misma palabra, pero con significado diferente. En este caso, la mayúscula tiene un valor claramente diferenciador. Véase la diferencia entre los siguientes pares de palabra: Hacienda/hacienda, Gobierno/gobierno, Estado/estado…

16) Títulos de dignidad como Jefe de Estado, Su Majestad, Su Excelencia, Ilustrísimo, Excelentísimo…

17) Los nombres papa, rey, reina, príncipe, princesa, infante, infanta cuando sustituyen a un nombre propio consabido por escritor y lector. Ejemplos:

El Papa visitará República Dominicana.
El Rey está en París.
El Príncipe inauguró la Exposición.
La Infanta apareció en público con su hijo.

Se trata de estos casos de una “mayúscula de respeto” o “de dignidad”, es decir, subjetiva, y no se atiene a la norma de uso, pues no es una mayúscula necesaria, ya que se trata de nombres comunes. Se escribirán con minúsculas si no sustituyen a un nombre propio o van acompañado de éste:

He visto a un rey.
Le gustaría ser papa.
El rey Juan Carlos I.
El príncipe Felipe.
La infanta Elena.

18) Se aconseja escribir con minúscula inicial las palabras ministro, presidente, jefe, subsecretario, los nombres de títulos nobiliarios (marqués, duque, conde, barón…), académicos (catedrático, ingeniero, licenciado, doctor…), eclesiástico (obispo, arzobispo, cardenal…) así como los nombres que designan grados militares (general, comandante…), ya que se trata de nombres comunes.

19) En nuestro idioma deben escribir con minúsculas los nombres de los días de la semana, los meses y las estaciones del año…pero es opcional escribir con mayúsculas o minúsculas los nombres días de la semana: lunes/Lunes, junio, primavera.

20) Las palabras formadas con siglas y no lexicalizadas se escriben con todas sus letras en mayúsculas: ONG, OTAN, APRA, UASD, ONU…


viernes, 30 de noviembre de 2007

Los signos de puntuación (final).

Por Raúl Germán Bautista.
raulgerman78@yahoo.es


SANTO DOMINGO OESTE.- Los signos de puntuación, en su conjunto, son los que les dan la armonía, el brillo, el sentido a cada oración a cada párrafo.

Quien domine el uso correcto de todos ellos juntos escribirá limpio, y quien lo lea entenderá sin problemas las ideas que plasma el autor.

Pero esto no lo consiguen muchos periodistas y comunicadores porque no se aprenden las funciones y definiciones de los signos de puntuación. Ampliemos.

Los dos puntos. (Agencia EFE).

Los dos puntos (:) se utilizan:

a) para anunciar una cita literal en estilo directo:

El Presidente añadió: “El próximo jueves me reuniré con los líderes sindicales”.

La conjunción /QUE/ no puede sustituir a los dos puntos para introducir oraciones de estilo directo (error muy frecuente en los medios impresos y de la red):

El candidato advierte a su partido que “no voy a ganar ni a perder las elecciones yo solo”.
Lo correcto: El candidato advierte a su partido: “no voy a ganar ni a perder las elecciones yo solo”.
En estilo indirecto: El candidato advierte a su partido que no va a ganar las elecciones él solo.
Mejorado: El candidato advierte a su partido que no ganará las elecciones él solo.

b) Para anunciar una enumeración:

Hay dos motivos por los que voy a esa conferencia: el tema me atrae y la hora me conviene.

c) Al revés, para cerrar una enumeración y comenzar lo que ella representa:
Elecciones anticipadas, crisis económica y aumento del paro: tensión en la bolsa.

Las comillas.

Las comillas son un signo ortográfico (“i”) que se usan en los siguientes casos:

a) Para enmarcar citas textuales.
b) Para señalar una palabra de creación propia o no reconocida académicamente.
c) Para señalar palabras extranjeras no recogidas en el diccionario de la Academia, cuando el teclado no permita ponerla en cursiva.
d) Para indicar, mediante ironía, que algo debe entenderse al revés de cómo se dice:

Ejemplo de Fernando Díez Losada: “…Julio Iglesias aseguró hoy que “yo voy a ser soltero toda mi vida.” Cuando en periodismo se pretende reproducir las palabras textuales (entrecomilladas) de alguien, es conveniente utilizar el llamado estilo directo, con dos puntos (:) y sin la conjunción enunciativa QUE. Esta disposición se hace indispensable cuando la persona verbal de la oración citada verbalmente no coincide con la de la oración principal.

En el caso que comentamos, debió haberse escrito: Julio Iglesias aseguró hoy: “Yo voy a ser soltero toda mi vida.” También podría haberse redactado, en estilo indirecto, así: Julio Iglesias aseguró hoy que va a ser soltero toda su vida (mejor, digo yo: Julio Iglesias aseguró hoy que será soltero toda su vida). Pero tal y como se publicó la noticia, lo que realmente se dice es que Julio Iglesias aseguró que el redactor de la nota va a ser soltero toda su vida (?)

El guión

El guión es un signo ortográfico consistente en una rayita horizontal (-) que presenta los siguientes casos:

a) Al fin del renglón que termina con parte de una palabra, cuyo resto debe escribirse al principio del renglón siguiente. Nunca se cortará al final del renglón un diptongo ni un hiato; tampoco se acabará ni terminará un renglón con una sola letra.

b) Para unir los dos componentes de algunos adjetivos cuando ambos conservan su propio acento: cuestión teórico-práctica, elementos físicos-químicos, oraciones interrogativo-exclamativas. Para separar dos o más adjetivos que califican conjuntamente a un sustantivo: Museo Histórico-Geográfico.

c) Entre dos o más nombres propios que se juntan para indicar los partícipes de algo: pacto Perú-República Dominicana-Colombia; reunión Roosevelt-Churchill-Stanlin.

d) Los compuestos de los sustantivos del tipo coche bomba, camión cisterna, hombre rana, buque escuela, etc, deben escribirse siempre sin guión.

e) Para unir las cifras, siglas, palabras y siglas o cifras y palabras entre las cuales se omite una preposición: pasajero-kilómetro, kilómetros-hora, partido de fútbol Barcelona-Madrid, relación madre-hijo-nieto.

f) en los compuestos en que se antepone un prefijo a un nombre escrito con mayúsculas, a una sigla o a una cifra: anti-Arias, anti-OTAN, sub-15. Los prefijos, salvo en estos casos, no han de separarse con guión de la palabra siguiente. Nota: Escríbase EX unido a la base léxica en una sola palabra cuando se trate de verbos (extraer…) y adjetivos (excéntrico, excombatiente…); pero escríbase separado, pues es tónico, cuando se una a sustantivos: su ex marido, el ex ministro. En cualquier caso, cuando se trate de expresiones sustantivas finas como primer ministro, guardia civil, etc., sólo puede escribirse separado: el ex primer ministro.

g) Después del prefijo de una palabra cuando ésta queda aislada de él por la interposición de otro u otros prefijos: acuerdo bi-, tri- o cuatri- partito.

h) Entre las cifras que indican los años inicial y final de un espacio de tiempo; por ejemplo: Juan Martínez Sánchez (1902-1986); o siguiendo a la fecha que indica el principio, cuando no se ha producido aún en fin: Pedro Rodríguez Fernández (1912-).

i) entre cifras que indican las páginas en que se expone algo ininterrumpidamente: páginas 58-66.
La raya.

La raya es un signo de puntuación horizontal con trazo más largo que el del guión. Se usa en los siguientes casos:

a) Para aislar palabras o enunciados incidentales o aclaratorios. En este caso, el uso de la raya frecuentemente equivale al del paréntesis.

La guerra, si es que Estados Unidos no lo impide----y no parece que vaya a hacerlo----se nos antoja inevitable.

b) para indicar el cambio de interlocutor en un diálogo o en una entrevista.

c) Para suplir al principio de la línea o párrafo, en índices, bibliografías y otros escritos, la palabra o nombre propio con que empieza otra línea u otro párrafo anterior.

Seco, Manuel, Diccionario de dudas y dificultades de la lengua española, Madrid, Espasa-Calpe, 1996.
-----Gramática esencial del español, Madrid, Espasa-Calpe, 1989.

El paréntesis y corchetes.

Los signos llamados paréntesis ( ) son dos: el de apertura y el de cierre. Se utilizan:

a) Para encerrar comentarios marginales, incisos o aclaraciones que interrumpen el discurso:

El torero (había cortado cuatro orejas) salió por la puerta grande.
El ministro (parecía disgustado) comentó que no iba a permitir otros altercados de ese tipo.
b) Para enmarcar explicaciones de siglas, acrónimos, periodos de años, fechas y algunos topónimos (nombre propio de un lugar) cuando forman parte de una unidad mayor, aunque en este último caso el uso hispanoamericano la simple coma:

ONG (Organización no Gubernamental).
Segunda Guerra Mundial (1939-1945).
Córdoba (Argentina).
Córdoba, Argentina.

c) Para enmarcar los puntos suspensivos que indican suspensión de un fragmento de un texto en una cita. También pueden usarse los corchetes. Cuando hay paréntesis, los signos de puntuación detrás y nunca delante. El corchete es un signo con usos muy parecidos a los del paréntesis.

2.4.6 El punto y coma.

El punto y coma (;) marca una pausa mayor que la coma y menor que el punto; supone un tono descendente como en del punto.

a) Normalmente, va detrás de fragmentos de oración que poseen una autonomía superior a la que marca la coma.

Quienes conducen sin respetar las señales de tráfico, saltándose los semáforos; quienes jamás se detienen ante los pasos de cebra; los que estiman que el coche les otorga superioridad sobre los peatones; los que insultan a quien hace uso de sus derechos en la calle o reprende su mal comportamiento, son ejemplares muy peligrosos de la moderna fauna ciudadana.

b) Separa oraciones completas íntimamente relacionadas y de cierta extensión (porque, si fueran cortas, se separarían con comas).

Hay diversos tipos de escritores: los que persiguen el éxito a toda costa halagando los gustos del público; los que tratan de imponer su gusto haciéndose con un público fiel; por último, los que escriben sin tener en cuenta los gustos del público.

c) Especialmente, frecuente es la necesidad de emplear el punto y coma para separar enunciados donde hay ya comas; véanse los ejemplos anteriores y este otro:

El público, acabado el mitin, inició la salida; en lugar de entusiasmo, mostraba decepción.

d) En todo periodo se pondrá punto y coma delante de las locuciones adverbiales sin embargo, no obstante y de las locuciones conjuntivas así que, por tanto, por consiguiente…
Además, si el periodo tiene una cierta extensión, también se puede poner punto y coma delante de las conjunciones mas, pero y aunque.

Ya hemos trabajado mucho; así que merecemos un descanso.
En el partido hubo goles; sin embargo, el público no salió contento.
Salieron los soldados a media noche y anduvieron nueve horas sin descansar; pero el mal estado de los caminos malogró la empresa.

El punto.

Se distinguen tres clases de puntos:

a) Punto y seguido. Este signo separa, dentro de un párrafo, enunciados con mayor autonomía lógica que el punto y coma:

Al caer la tarde, volvieron al hotel. El portero les entregó el telegrama, y quedaron estupefactos. Hicieron las maletas, pidieron un taxi y salieron rápidamente hacia la estación.

b) Punto y aparte. Este signo separa los párrafos.
c) Punto final. Este signo cierra textos. (Es incorrecto decir punto y final).